Travel

TURISMO AL NATURAL

En mi casa los teléfonos suenan todo el día, eso para mi es demasiada tecnología demasiado cerca, además de los teléfonos sonando, suenan también los teléfonos celulares de mis padres, suena además la radio que mi papa prende religiosamente todas las mañanas, suena el timbre y uno que otro claxon que se cuela por las ventanas desde la avenida.

 

No recuerdo cuando fue la última vez que mis padres tomaron unas vacaciones y se desconectaron de todo el ruido que los rodea. ¡Mi papa incluso tiene dos celulares! Yo no tengo celular. No quiero un ruido más. A mi mamá le suena todo, la imagino como un cascabel gigante, es un gran ruido, el celular, las llaves, los teléfonos, las pulseras, todo suena. Recuerdo una vez en donde hubo silencio. Fuimos al campo, a un hotel de estilo rural, en donde había piscinas con aguas termales y bicicletas de montaña que podías alquilar, también se podía pasear a caballo y cosas por el estilo.

 

Mi padre disfruta de ese tipo de viajes, disfruta del paisaje y de las cosas sencillas, no necesita un hotel con grandes lujos, digamos que disfruta de eso que he escuchado denominan… turismo rural. Nosotros fuimos a un hotel que más bien parecía una gran casa, en medio de la calma entre puro verde. Horneaban el pan ahí mismo y la leche era de unas vacas muy gordas que tenían cerca. Para mi papá ese vaso de leche era como el mejor vino de todos. No necesitaba nada más que eso.

 

Creo que últimamente el turismo apunta a eso, a un turismo, digamos rural o ecológico, aunque cuando hablan de ecológico se refieren más al turismo sostenible y eso, aunque al final todo esta relacionado, porque es como un amor por la naturaleza, aprender a apreciarla y todo eso. Pero creo que turismo rural es el termino más adecuado para esta experiencia como de volver al pasado, dejar de lado los teléfonos, apagar las computadores, la televisión, desenchufarnos un poquito, mejor bastante. 

 

Estuve buscando algunas opciones parecidas a las de esa vez y la verdad que hay muchísimas, cada un más interesante que la otra. Resulta que casi y te ofrecen ordeñar a la vaca, el turismo vivencial esta totalmente de moda. Las familias rurales ofrecen alojamiento en sus casas y la experiencia única de compartir un momento con ellos de seguro debe ser casi tan irrepetible como mi silencio memorable. Parece ser que este negocio del turismo rural crece cada día más y más y los niveles de pobreza en las áreas aledañas disminuyen de manera proporcional.

 

Creo que ya es hora de desenchufar a mis papás, hoy mismo llamare a alguna agencia de turismo para que me den alguna oferta. De seguro mi mamá disfrutará ordeñando vacas y comiendo pan recién salido del horno. Alojarse en cualquiera de las encantadoras casas rurales que se ofrecen de seguro les vendrá bien después de tanto trabajo y estrés.

 

 

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: