Travel

LAS VENTAJAS DE UN VIAJE A CUBA

[HTML][/HTML]

Siempre que alguien me hablaba de viajar a Cuba, inmediatamente mi mente se imaginaba una playa paradisíaca y el nombre Varadero sonaba fuerte y claro en mi mente. Desde niño conocí estas playas más que nada por catálogos de revistas que nunca faltaban en casa. Me llamaba la atención lo cristalino de las aguas y la vegetación que se encontraba muy cerca de la orilla, al estilo de las playas de Hawai. Más al fondo se divisaban los lujosos hoteles que se levantaban impávidos frente a las playas, imagino ofreciendo una magnífica vista de las mismas. El atardecer visto desde una de aquellas habitaciones debe ser inconmensurable. Pero por otra parte pensaba en lo que me habían enseñado en el colegio acerca del gobierno cubano y el bloqueo económico propiciado por los Estados Unidos desde hacía varios años atrás. Juntando ambas premisas, nunca terminé de entender como dos realidades tan distintas pudieran coexistir en un solo país y además vistos tan de cerca. Por ejemplo, cuando vi el documental de Buena Vista Social Club muchos años después, pude apreciar mucha pobreza en las calles cubanas, parecía que el tiempo se hubiese olvidado de pasar por aquel país y se podían ver autos viejos circulando por las calles, modelos de los años cincuenta y hasta sesentas. Igualmente por las calles, la gente caminaba muy mal vestida, humildemente y con rostros de hambre dibujados. Pero estaba la otra cara de la moneda, allí mismo, el turismo de la isla, que era la principal fuente de divisas de ese país. Los turistas, a todo lujo y con sus propias formas de vivir y de transitar daban un tremendo contraste a lo que ocurría y ocurre en la isla. Cámaras digitales de última generación y engordadas billeteras paseaban junto a los extranjeros que disfrutaban de las mejores playas del estado. Por otra parte la gente mendigando comida en las calles y supeditados a las migajas que el gobierno de Castro les tiraba.

 

            Pero otra de las grandes asociaciones que establece nuestra mente cuando se habla de Cuba, es el avance médico. En efecto, no sé por qué pero en aquella isla recalan los mejores médicos y se realizan tratamientos de vanguardia médica. En ese sentido siempre escuché que los deportistas prefieren irse a operar a Cuba y no hablo de cualquier indocumentado sino de deportistas de élite que, en su afán de romper records y mejorar las marcas históricas, sufren lesiones que se pueden considerar graves como una profunda rotura fibrilar o la rotura parcial y hasta total de los ligamentos. Evidentemente estas lesiones, de no ser reparadas, constituirían el final de la carrera profesional del deportista en cuestión. Pues éstos no se quedan con los brazos cruzados e inmediatamente piensan en viajar a Cuba para ser atendidos por los mejores médicos deportivos que el mundo tiene. Lesiones que parecían ser el fin se convierten sólo en un triste recuerdo y el deportista puede seguir con su carrera con total y absoluta normalidad, sólo le queda recuperar el tiempo perdido y ponerse a entrenar duro para entrar nuevamente en la élite de su respectivo deporte. Y no sólo hablemos de lesiones, eh. Si queremos citar otros tipos de tratamiento, qué mejor que traer a colación el caso del segundo mejor futbolista de toda la historia, Diego Armando Maradona.

 

            Claro, Maradona también sufrió una lesión muy seria en una de sus piernas allá por el año 1983 cuando militaba en el Barcelona FC. En esa ocasión, una fea falta por detrás le ocasionó la rotura de los ligamentos del tobillo. La cirugía era el único camino. No recuerdo si fue a Cuba en esa ocasión pero en todo caso no era ese el caso puntual al que me quería referir en este párrafo. Más bien quería referirme a un capítulo aun más oscuro en la vida de este gran deportista, el referente a su adicción a las drogas. En efecto, desde fines de los ochentas –de lo que se ha comprobado- Maradona hizo uso de cocaína y de otras drogas que fueron mellando su organismo hasta desembocar en serios problemas de sobrepeso y de índole cardiovascular general. Lo peor del caso era que se presentó el síndrome de retirada y parecía ser el fin del futbolista que entró en una peligrosa espiral descendente con recaídas cada vez más fuertes. Era urgente un tratamiento de desintoxicación y no se encontró mejor lugar para efectuarlo que en la isla de Cuba. Completó el tratamiento y ahora luce mejor y no ha vuelto a recaer hasta donde sé. Sin duda Cuba ofrece algo más que días de playa.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: